Cada vez se oye más eso de la Inteligencia Emocional, de hecho en muchos colegios se está implantando como metodología dentro de las aulas. Muchas mamás nos preguntamos ¿qué es eso exactamente?  NO entendemos muy bien a que se refiere, ni para qué sirve verdaderamente, sabemos que está ahí y parece que está “de moda”, pero ¿funcionará? ¿Será útil para educar? ¿Ahí residirá la solución para que nuestros pequeños se coman las judías verdes sin protestar?¿para que en cinco minutos estén en la cama con todos sus juguetes recogidos? Ah y algo también muy  importante,¿ si con la inteligencia emocional conseguiremos llegar del parque a casa sin tener que ir haciendo un caminito de chuches cual flautista de Hamelin para poder llegar a una hora prudencial para el baño…? 

Pues ¡no!, así de primeras parece que no ¿verdad?, que todas estas cosas van por otro camino pero quizás tengan algo que ver, quizás...

quizás en el fondo todo esté relacionado y para poder conseguir que los días sean más llevaderos para todos solo haya que entender las emociones de nuestros pequeños y las nuestras propias, poder aprender a recapacitar unos segundos y pensar en lo que nos sucede, dando rápidamente una respuesta, evitando caer en los gritos, que tanto mal nos hacen a ellos y a nosotros, y que nos dejan tan mal cuerpo. Pero es tan difícil, hay tantos factores que nos influyen en el día a día que nos dejan sin paciencia y hacen que todo se convierta de repente en un caos, entre ellos un culpable es el “estúpido” reloj, siempre vamos con la hora pillada y esto nos lleva a que perdamos los estribos en más de una ocasión, no podemos pretender que los peques lleven nuestro ritmo, ellos tienen el suyo propio y eso debemos entenderlo e intentar adaptarnos a él pero a la vez conseguir que hagan lo que necesitamos en cada momento ¿pero cómo?¿cómo podemos llevar ese ritmo estilo “tortuga” que llevan nuestros pequeños y a la vez lograr el equilibrio con lo que nos reclama nuestro día a día? ¡Ay Amigas, ahí reside la panacea de muchos de nuestros quebraderos de cabeza! Pues como primera idea se nos ocurre robarnos el tiempo a otras cosas, por ejemplo al dormir, SÍ, así es , ¡con lo bien que se está en la cama! pero para poder ir con calma por las mañanas una idea es dormir menos  y así intentar llevar un ritmo más pausado, no podemos meterles en nuestra vorágine del tiempo. Esto es solo un ejemplo para lograr que nuestros  días sean más llevaderos, quizás se os ocurra alguno más, si es así contádnoslo para ayudar a otras mamás, nosotros seguiremos dando más ideas y más detalles sobre la inteligencia emocional y en qué nos puede servir con nuestros peques. De momento aquí os dejamos un video para que lo “rumiemos” y nos planteemos cómo poder afrontar la hermosa locura de ser padres y de sí verdaderamente funcionaría  la aplicación de la inteligencia emocional en nuestras vidas...total , no tenemos nada que perder…

 

 

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