¡Unos meses antes de las ansiadas vacaciones no sabemos por qué, misterios del cerebro humano, a unos cuantos padres nos entra una especie de espíritu aventurero que ni al abuelo de los Fragel en sus mejores tiempos! Y allí sentado “cómodamente” delante del ordenador empiezas a ver las distintas posibilidades, siempre que cumplan claro está con las 3 bes (bueno, bonito y barato). En ese momento comienzan a desfilar por tu mente imágenes de cómo sería irte con tus pequeños unos días a la sierra a un hotelito rural lleno de campo para hacer senderismo, o quizás unos días en la playita a la otra punta del país porque has oído que es un sitio estupendo…y así un sinfín de “maravillosos” planes que nunca antes habías probado ir con niños…Y al final te lanzas a irte a ...

...un camping, ya te ves allí como en la Casa de la Pradera, tus niñas corriendo y saltando todo el día en la calle y tu allí tranquila con tu mojito viéndolas jugar…(ejemm). En ese momento algo en ti no acaba de veros en tienda de campaña con un bebé y decides coger un bungalow, tal cual, lo que te iba diciendo, como en la Casa de la Pradera… eso sí, te das el “lujo” de que el baño esté incluido. Feliz y contenta lo reservas,  esperas como loca la llegada de tu partida a ese destino “idílico” y una semana antes de salir empiezas a preparar las maletas, la cuna de viaje, el carrito, etc, etc y comienzan a surgirte miles de dudas- tendrán batidora para los purés, habrá que llevar toallas, sábanas..-, pues no, no tienen nada de eso así que toca ir hasta arriba de trastos… De pronto caes en la cuenta de si tendrán o no persianas porque tu pequeña con el más mínimo rayo de luz se despierta cual gallo madrugador (cruzas los dedos para que así sea..)Llega el día de tu partida, ya pareces oler el mar…y decidís salir de madrugada, pero  muuuy de madrugada, para que los peques aguanten dormidos un par de horitas, y bueno esta vez ha habido suerte y así ha sido, por el camino te sientes identificada y solidarizada con unos padres que aparcados en la salida de un peaje están cambiando a su pequeño encima del capot, ¡digna imagen para recordar!. Cuando estás a poco más de una hora de tu destino las paradas se suceden una tras otra en una media de unos quince minutos:

- ¡Mamá que me lo hago!,

-Si hija, un momento que  ya paramos ,aguanta por favor.

Así que paras en cualquier gasolinera del camino pero los astros no se han debido de alinear en ese punto del globo terráqueo y tu pequeña no se concentra… así que no ha habido suerte, y otra vez en marcha y a los diez minutos…

- ¡Mamáaaa!

Y otra vez paras, imagen para enmarcar; ella en cuclillas y tú detrás de ella como quien hace levantamiento de pesas sujetándola para que no se caiga, de pronto te dice:

-Mira mamá, mira unas hormiguitas, déjame que coja una…¿Cómo? ¿einch? ¿ahora? En fin…

 Al llegar al bungalow intentas encajar en un espacio minúsculo todo cuanto llevas, a ti a tu marido y a tus dos hijos, así que piensas que por lo menos aquellos años de Tetris sirvieron para algo…Y huyendo de las lluvias acabas en pleno Mediterráneo con una ola de calor que pa qué ¡¡ah y sin persianas!!(sin comentarios…)Han pasado casi doce horas desde que salisteis y ya no puedes ni con tu alma y aun tienes la tarde entera por delante, pero de pronto salen de ti fuerzas de flaqueza porque sabes que en un rato será la primera vez que tu bebé meta sus preciosos piececitos en el agua salada, y allí, por fin, tras un largo día observas emocionada su cara de asombro cuando ve y siente por primera vez el mar…

Quizás las vacaciones sean más “duras” ahora con niños que antes cuando no los teníamos, quizás nos toque madrugones con paseos matutinos sin apenas haber dormido pero viendo amaneceres con nuestros pequeños a la orilla del mar, quizás las siestas en plena ola de calor y sin aire acondicionado ya no sean tales siestas, y quizás toque diana por la noche antes de que el sol se ponga pero algo tendrán las vacaciones en familia que todos los años repetimos

¡FELIZ VUELTA A LA RUTINA!
               
Volver
cenebaBeatrizpotter2.png