¿QUÉ SIENTES CUANDO ALGUIEN TE AMENAZA?
Hoy me he vuelto a jugar el puesto de trabajo, lo sé, no debería con dos bocas que alimentar, una hipoteca, un coche todavía sin pagar, vamos que ando entrampada hasta la coronilla como todo hijo de vecino, porque mi vida no es mía sino del banco, pero bueno eso es otra historia… A lo que íbamos, el estrés se apodera de nuestros días, las idas y venidas como locos con los niños, las mochilas, el bolso (cuando no se te olvida encima de la mesa y toca volver, y ¡otra vez llegas tarde!) y para más I.N.R.I. cuando por fin cantas...

...victoria porque has conseguido llegar a una hora razonable, a los jefes no se les ocurre otra maravillosa idea, para animar el cotarro e intentar conseguir que la gente se esfuerce en sus tareas, que aplicar las “maravillosas” amenazas a sus “súbditos”.

-¡Cómo no consigamos el objetivo del mes, todos a la calle!

Así, con un par. Os imaginaréis las caras de los allí presentes ¿no? La mayoría vieron pasar sus años en la empresa como si de un cortometraje se tratara, sus caras desprendían de todo menos ganas de luchar, más bien diría yo sensación de “congoja”. En fin, pues allá que me invadió el espíritu “William Wallace”, ese que de repente aparece sin llamarlo (la verdad es que prefiero ese que el de “la Casa de la Pradera” o también llamado “Leyendas de Pasión” que ya os imaginareis a donde me lleva)y de mi boquita salió algo así como:

-Pues creo que con las amenaza no se consigue nada, por lo menos en mi caso me dejan más paralizada y obtienen lo contrario.

En ese momento el jefe reculó y empezó a bajar el tonillo, (suerte que tuve porque me veía diciendo -Si, ya salgo por la puerta, un momento que cojo mi bolso…-)

Y os preguntaréis ¿a qué viene este sermón y qué tiene que ver con la educación de nuestros pequeños?.Pues mucho, así es como nos comportamos con nuestros niños, con amenazas, no me refiero a decirlas con gritos y malas formas sino más bien a la forma en qué decimos las cosas, cambiaría todo mucho si intentaramos aplicar el REFUERZO POSITIVO. Poneros en el caso del jefe, ¿Cómo serían las cosas si en vez de decirlo así hubiera dicho:
-Por favor la empresa, y sobre todo yo, necesitamos un gran esfuerzo por vuestra parte, este mes está siendo muy difícil y esperamos poder contar con todos vosotros para salir adelante.

¿Cómo os sentiríais vosotros?

Pues yo mucho mejor. Así que hagamos con nuestros pequeños lo que nos gustaría que nos hicieran a nosotros, apliquemos el refuerzo positivo, conseguiremos que ellos entiendan la situación. Quizás la primera vez no funcione, ni la segunda, pero a los niños hay que repetirles las cosas muchas, muchas veces, les pasa a todos, no os preocupéis, es de lo más normal y es parte de su desarrollo, hasta que se quede grabado en su interior, pero una vez que lo haya hecho, de ahí ya no saldrá jamás, confiad en ellos.

Ejemplo: (porque yo sin un ejemplo no me aclaro):

-          Siempre escribes mal tu nombre, ¿no ves que así no es?. Mal vas sino consigues escribir bien tu nombre.

-          Refuerzo positivo: Venga esta vez te han salido tres letras bien de tu nombre, para la próxima seguro consigues escribir enterito tu nombre.

 ¿Por qué es tan dificil aplicar el refuerzo positivo?Porque a la mayoría de nosotros no nos lo han hecho nunca, no tenemos una figura que imitar, además teniendo en cuenta la teoría del Neurocientífico Paul MacLean se puede decir que es mucho más complicado poder sacar de nosotros palabras amables que malsonantes, porque a nuestro cerebro le es más fácil acudir a su parte más primitiva e impulsiva que a la parte más racional, la que regula las emociones, diríamos la más evolucionada, la del neocortex. Así que en próximos posts hablaremos con más detalle sobre cómo poder desarrollar más esa parte del cerebro que nos ayudará a gestionar todos estos temas ayudándonos en la relación con nuestros pequeños.…

               
Volver
cenebaBeatrizpotter2.png