SÍ, así tal cual, como suena, la sociedad que hemos creado está privando a nuestros niños de su derecho a interaccionar con la naturaleza, vivimos en las grandes urbes donde la tierra ha sido ocultada bajo un montón de hormigón y asfalto dejando un paisaje realmente desolador y gris. Los colegios apenas tienen dos o tres árboles y el patio es una losa continua sin ningún tipo de material natural con el que los niños puedan interaccionar y desarrollar su creatividad gracias a su gran poder sensorial mayor que el de los materiales plásticos. A todo esto se suma que la mayoría vivimos en apartamentos sin tan siquiera una pequeña terraza donde poder plantar unas florecillas. Y ¿qué decir de los nuevos parques en los que se ha suplantado la arena por un caucho sintético?. Así que nuestros pequeños han perdido el contacto con la naturaleza y todo lo que eso conlleva…Pero si nos fijamos en ellos...

... vemos que nos están pidiendo a gritos mudos que les acerquemos a la naturaleza, miradles cómo se quedan atónitos mientras observan las cuatro hormigas que intentan sobrevivir como pueden entre los bordes de las aceras, o cómo se amontonan para ver a un pequeño escarabajo ¡es como si fuera un animal de otro planeta! ¿Cómo vamos a poder pedirles que sean respetuosos con el medio ambiente si apenas lo conocen?¿cómo vamos a pretender que reciclen con conciencia si no saben cuál es el verdadero motivo de ello?Como dijo David Sobel “ SE CUIDA AQUELLO QUE SE AMA”, pero ¿Cómo lo van a amar si no lo conocen?.

Por otro lado ¿Qué podríamos hacer nosotros para intentar acercar naturaleza a nuestros pequeños si vivimos rodeados de ladrillos? Donde antes habitaban árboles ahora hay grandes edificios que dejan poco a la imaginación. Los días de lluvia pueden ser un buen momento para despertar los sentidos naturales de nuestros pequeños, el olor del ambiente al caer el agua es completamente diferente, el color de las plantas es más brillante y vivo,  la intensa sensación de las pequeñas gotas sobre sus mejillas, el chapotear en los charcos…

Pero cuando los días de lluvia llegan vamos a recoger a nuestros niños a la salida de los colegios y nos los llevamos volando, como si en vez de caer gotas de agua cayeran enormes espadas punzantes…Todos salimos despavoridos, ¡Corre, Corre! ¡Que está lloviendo!. ¡Ni Drácula huye tan rápido del agua bendita! Los parques se quedan vacios…Y ¿si en vez de salir corriendo y meternos en un parque de bolas, o en casa o en un centro comercial, les armamos con una botitas de agua, un chubasquero y un paraguas y estamos un ratito en el parque?¿y si les dejamos chapotear sobre los charcos?
Si hacéis eso, si les lleváis a un parque que tenga arena, algo de césped y algunos arbolillos puede que encuentren animales y sensaciones que no hayan tenido antes, puede que el parque sea un lugar para ellos más impresionante todavía, puede que ese día duerman pensando en que se diferencia una babosa de un caracol, puede que la lombriz que haya encontrado de rienda suelta a su imaginación y le haga pensar de dónde habrá podido salir un animal igual de grande que el pie de Papá…Y esa noche quizás, solo quizás, sea él el que os cuente el cuento de buenas noches…

Poco a poco os iremos contando más ideas para disfrutar de la naturaleza, ahora que se acerca el buen tiempo da más pie a ello pero recordad que la naturaleza siempre está ahí para disfrutar y aprender de ella, tiene tanto que ofrecernos…

               
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