Siguiendo el hilo del post de la semana pasada sobre la “cruzada” acerca de los límites y normas que podéis volver a ver aquí, el fin de semana pasado conseguí un “salvoconducto” en casa para poder ir a la charla que impartía el pediatra Carlos González en Madrid, justo sobre este mismo tema, ¿coincidencias de la vida…? Después de mucho dudarlo decidí ir yo sola, sin mis pequeñas, porque consideré que era necesario poder escuchar todo cuanto aconteciera, por ellas, por enterarme bien de cuál era el punto de vista respecto a este tema de uno de los más prestigiosos pediatras españoles…Así que ni harta ni perezosa y tras una de las tantas noches toledanas que tenemos en casa, mis ojeras y yo allá que nos fuimos y...

..., es más, delante de los más de 200 asistentes y con el corazón que se me salía del pecho por los nervios, al final de la charla hice una pregunta, aquella que me impulsó a ir…A continuación os lo cuento, pero primero quiero dejaros unas pinceladas de lo que allí se habló para transmitiros distintos puntos de vistas de los profesionales y así, desde vuestro análisis interior, optéis por lo que consideréis mejor para vuestros pequeños. La información es poder, poder para ayudarles a ser felices...

Pinceladas Charla Carlos González:

Luego existen los llamados “límites no necesarios”, aquellos que imponemos los adultos para establecer quién manda en casa. Muchas veces se dice que hay que poner límites porque si no el niño se saldrá con la suya, ¿y qué hay de malo? de hecho es bueno que el niño consiga lo que se proponga porque está aprendiendo herramientas para que cuando sea adulto triunfe en la vida, y consiga aquello que quiera...¿Cómo va a conseguir de adulto un aumento de sueldo si de pequeño no fue capaz de conseguir un helado?

Los niños tienen sus fases pero últimamente lo que es normal en la actitud de un niño se clasifica como un problema psicológico. Los padres vamos al médico siempre preguntando -¿pero Doctor esto es normal?. Es como si buscáramos un control de calidad, que les pongan el sellito de “Niño Normal”.

Los niños se encuentran cada vez con más límites a todo. Por ejemplo, en el tema de las escuelas, los niños tienen que adaptarse a ellas en vez ser las escuelas las que se adapten a cada niño.

Todos los padres, solo por el hecho de ser padres, tenemos una autoridad innata, que proviene de que nuestros hijos nos quieren con locura, están deseosos de complacernos desde recién nacidos.

Pero los padres se encuentran con un problema de falta de experiencia porque siempre nos ha tocado obedecer, nunca hemos mandado a nadie, solo unos pocos, como los jefes de empresa o encargados, son los que mandan a otros, pero también empiezan a hacerlo después de muchos años, y muchos incluso han sido padres antes de ser jefes así que prácticamente todos no saben cómo hacerlo…Para la mayoría de personas la primera experiencia que tenemos de mandar sobre otro ser humano es sobre nuestros propios hijos y no sabemos hacerlo, nadie nos ha enseñado cómo.

Los padres estamos todo el día dando órdenes mediante gritos, órdenes sin sentido, tales como - no te toques la nariz, no hagas esto, no hagas lo otro- de hecho los niños pequeños tienen una fase del NO porque es prácticamente la primera palabra que aprenden.

La autoridad es como el dinero: si te gastas el dinero en tonterías, en cosas menos importantes, cuando luego quieras tener para las más importantes apenas te quedará.

¿Os dais cuenta que tratamos a nuestros hijos de forma que no tratamos a nadie? O ¿vamos gritando así a nuestros compañeros, jefes, amigos…?

Hay conductas que no consideramos normales pero que sí lo son: por ejemplo si le dices a tu hijo que no haga una cosa y lo vuelve a hacer, es necesario decírselo muchas veces, es normal, incluso a los adultos se nos indica con señales permanentes donde se puede o no se puede aparcar, y aún así, seguimos no haciéndolo bien. Es imposible conseguir la obediencia absoluta y menos sí solo se le dice una sola vez.

Es bueno dejar que los niños hablen, que den su opinión, no se pierde la autoridad si, a veces y con coherencia, se les hace caso en sus propuestas. Lo importante es tener buena voluntad y crear un buen clima de felicidad en el hogar. Pero se debe distinguir en qué se puede ceder y en qué no. Si por ejemplo el niño se vuelve loco por un caramelo con una de esas rabietas de más de media hora tampoco pasa nada por dárselo, se le puede dar y luego explicarle que es malo para los dientes y que después de comérselo se tiene que lavar los dientes, pero lo mejor es intentar explicar al niño antes, en el día a día, el porqué un caramelo es malo, el niño con el tiempo y la repetición lo irá entendiendo. Es una cuestión de paciencia y repetición.

La obediencia absoluta no existe, al igual que tampoco existe la memoria absoluta. A los niños tenemos que repetirles las cosas muchas veces. Y si se aplica el sentido del humor mucho mejor, por ejemplo ¿Te has lavado las manos? Y te dice sí. Tú le miras y le preguntas pero ¿con a gua o sin agua? y claro, ahí le cambia la cara, y ¿qué ganas con gritarle?, es mejor decirle con un toque de humor pues ¡Venga, Vamos! Debemos entender que no nos desafían que no son malos, que no pasa nada por darle una pequeña amnistía…Los adultos guardamos mucho rencor con el comportamiento de nuestros pequeños, seguimos recordándoselo una y otra vez..-Y  mira lo que hiciste esta mañana y mira que mal te portaste…!, cuando ellos nos perdonan enseguida…Recordad que lo que les enseñemos es lo que luego harán..

Otra situación típica es cuando el niño hace una cosa que le has prohibido y esta vez mirándote a los ojos y sonriendo, en ese momento no te está desafiando ni desobedeciendo porque el desobedecer se hace a escondidas, pero delante de ti y sonriendo no pienses mal, es porque a su manera está hecho un lio y pide aclaraciones para poder obedecer mejor. Por ejemplo puede que te pinte en la pared de casa y tú le dices que no pero claro en el colegio hay una pared donde si le dejan pintar y cada vez que lo hace le aplauden, entonces en casa pinta en una pared, pero le riñen, así que ya no sabe si es que tiene que pintar en otra pared, porque claro en el cole hay una pared, pues ese jaleo es el que tienen los pequeños, hasta que llega el momento que lo entienden…Siempre se dice que el niño nos desafía que se quiere salir con la suya, te mira para pedirte permiso porque quiere enseñarte lo que hace en cada momento, es puro amor hacia sus padres, por eso hay que ser buenos padres para ser digno de ese amor tan grande.

Para enseñar a los pequeños no hace falta humillarles, no saben distinguir muy bien entre la verdad y la mentira. Pedimos cosas muy difíciles a los niños. [….]

Los padres tenemos un gran poder, pero todo poder conlleva una responsabilidad.

Tras esta interesante conferencia hubo turno de preguntas y me lancé preguntándole qué opinaba sobre que a una niña de tres años se le llamara tanto la atención en el colegio porque no paraba quieta, y que en el colegio consideraban necesario reforzar límites...Su respuesta fue clara y contundente, -Cámbiala de colegio, aunque a veces es más bien cuestión del profesor que te toque…Además nada tiene que ver los límites de casa con los del colegio. El colegio tiene sus propios pedagogos y jefes de estudio para gestionar sus propios límites-

En la charla también se habló de premios y castigos, del apego y de muchos más temas que os iremos contando por no hacer demasiado largo el post.

 

 

               
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