Hoy, lo primero de todo, quería pediros disculpas porque puede que a algunos no os apetezca leer lo que a continuación encontraréis, quizás no sea el momento más idóneo o por cualquier otro motivo personal…pero es un tema que forma parte de muchas conversaciones en nuestro día a día que me dejan ciertamente perpleja...Sé que no es fácil de abordar y puede que alguien se sienta identificado con alguna de estas historias pero también he de deciros que rectificar es de sabios...

Últimamente se oye decir que las madres no podemos...

...juzgar a otras madres, q cada uno cría a su hijo como quiere, que para eso es "suyo". Está claro que a las madres nos debe dar igual si la vecina le da el pecho o el biberón, qué más da si le pone pañales de tela o del Mercadona…, hasta ahí todos estábamos conformes… Pero de pronto un día te ves envuelto en una conversación entre compañeros de trabajo y escuchas comentarios tales como:

- "Pues yo le di el otro día a mi hija de tres años en la mano tan fuerte que se la dejé roja como un tomate…y la mocosa insolente se partía mientras yo seguía dándole para que me hiciera caso de una vez"

Acabado su “espléndido” comentario con una sonrisa busca la aprobación del resto de los comensales, y en ese instante la conversación empieza a tomar un cierto matiz como de apoyo general a sus palabras, y se oyen las frases típicas de:

- “Siempre es bueno un guantazo a tiempo antes de que se te suban a la chepa”

Y ese tipo de frases como intentando justificarla...

Al día siguiente en otra “maravillosa” conversación en la que se hablaba del acoso escolar, un tema que por desgracia sigue existiendo mucho, el comentario fue:

“Pues si a mi hijo le pegan yo le digo que el pegue más y le deje con los dientes rotos”

Es uno de los temas más difíciles a los que unos padres pueden llegar a enfrentarse, pero si les instamos a que peguen se acabaran convirtiendo en lo que queremos eliminar y sin más les estamos inculcando que los problemas se solucionan con la “Guerra”. Está claro que la pelea es el camino más fácil, dejar salir a nuestro cerebro inferior y que nos dominen nuestros instintos más mezquinos. Desde luego que por ahí no va la solución a este tipo de problemas tan graves.

Así que en ambas conversaciones decidí no callar, en ambos casos decidí Juzgar. Como Madre me había dicho a mi misma mil veces, NO JUZGARAS A OTRAS MADRES, pero me vi en la obligación moral de intervenir. Los niños que ahora juegan por los parques serán los adultos del mañana, los que traerán la paz o seguirán manteniendo el Mundo en Guerra tal y como está ahora, y ese no es el futuro que quiero para mis hijos ni para los vuestros. Así que decidí cortar aquellas aberraciones, ya no solo por el bien de aquellos pequeños sino también por el de las Madres, para que recapacitaran sus actos y meditaran lo que estaban haciendo. Así que con un simple –Yo discrepo, y con mi humilde opinión creo que ese no es el mejor camino…De esta manera tan sencilla, en ambas conversaciones, conseguí que la gente “reculara” y se diera cuenta de lo terrible que sonaban  sus palabras… Si enseñas que las cosas se solucionan pegando es como si les estuvieras enseñando a usar una pistola de gran calibre que pudieran usar contra cualquiera…Está más que demostrado que nuestros pequeños imitan nuestras acciones, somos sus modelos desde bien pequeños, si los padres les pegamos ellos pegarán...

Estos son solo un par de ejemplo pero por desgracia me he encontrado en situaciones mucho más desagradables. Creo que una de nuestras labores como padres más importante y a la vez también más difícil, es educar a nuestros hijos para la Paz, así que hoy he escrito este post porque hace una semana se celebró el Día de la Paz, todos los niños iban al colegio para hacer actividades, que si una paloma blanca, que si el símbolo de la paz, etc.

Hoy, tras una semana de aquello estoy aquí volviendo a la “batalla” sobre ello, lo he querido hacer como un simbolismo para recordarnos que tenemos 365 días al año para seguir educando a nuestros pequeños para  la paz, aquí os dejo una bonita frase de la Doctora Montessori:

                  

 

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Comentarios  

+2 # Loli 07-02-2016 12:34
Entonces, qué debe hacer un niño cuando es agredido por otros y no hay adultos cerca a los que acudir. Callarse y aguantar que le den de hostias o defenderse? Porque yo soy de las que siempre defendió lo que tu dices, la violencia no es la solución, y ahora, mirando atrás y por montón de cosas ocurridas, creo que igual le hubiera venido mejor el consejo de "Tú no pegues, no insultes, pero si te lo hacen a ti, defiendete".
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0 # El Reto De Ser Madre 07-02-2016 18:42
Siento de Corazón que hayáis pasado por algo así, se que es algo muy duro, desde mi humilde opinión claro que hay que defenderse pero no con la violencia, por desgracia puedo contarte casos de niños que han intentado defenderse pegando y la pelea se ha convertido en algo aun más grave, incluso hay agresores que cuando les incitas vuelven a por la victima para vengarse llevando todo tipo de armas...Así que aunque no se exactamente que os pasó pero si tu consejo fue No a la Violencia te aseguro que ganásteis. En paises como Finlandia se promueve que los niños que son testigos de estas situaciones no las aplaudan, ni se rian, creo que por ahi debe ir la forma de educar a nuestros hijos...os dejo un link http://www.abc.es/familia-educacion/20150527/abci-programa-finlandia-acoso-201505261029.html
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0 # Flor 08-02-2016 09:59
El tema del acoso no es comparable en absoluto a un guantazo en casa. El agresor escolar se ceba precisamente de la indefensión de la víctima. Es una barbaridad, en mi humilde opinión, pedirle a un niño acosado que se comporte como si él fuera capaz de cambiar el mundo con su actitud de indefensión . Ojalá fuera cierto que eso funcionase, pero pedir a un niño que se aguante para que haya un mundo mejor me parece una idea más romántica que real. Los acosadores no recapacitan con una charlita y un besin.
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+1 # Abril 08-02-2016 11:30
De pequeña, cuando me portaba mal, mi padre me daba una torta. Mi madre, cuando faltaba al respeto o no había caso, me castigaba, y mis hermanos me enseñaron a defenderme ante los abusones, y por mucho q cueste creerlo ni soy una adulta conflictiva, ni traumatizada no maltratadora.
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+1 # maria 25-02-2016 14:33
Me gustaria hacer mi pequeña aportación al respecto.

- Por un lado hablando de los azotes en casa, el otro día vivi una experiencia que dejo en evidencia este tema. Un niño empuja a mi hija, el padre se acerca y le dice no se pega mientras le da un azote. Con qué se queda ese niño?? Los niños observan no escuchan y más un niño de 1 año que no sabe ni hablar.

- Por otro lado yo he sufrido acoso escolar incluso me he llevado una bofetada y llamadas amenazantes a casa. Lo bueno es que yo contaba todo en casa y mis padres estaban al tanto, cosa que no siempre pasa, pero nunca respondí con violencia, jamás. Imagino que ellos como padres lo pasarían mal pero a mi sencillamente no me gustaba ni me gusta la violencia. En el colegio quedó en evidencia la persona en cuestión y todo se ordenó.

Esa es mi experiencia evidentemente...

Gracias por este post
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